Una década por definir

Esta mañana sentía la alegría de algo nuevo, de empezar otro año más, 2020, otra década por delante. Entonces es cuando te detienes por un instante y piensas en el tiempo; en los años, meses, días, horas, minutos, en los segundos que has tardado en reflexionar para ser consciente de que el tiempo no vuelve una vez vivido. Y ahí, justo ahí, he sentido el síndrome del nuevo año. ¿No te pasa a ti? Esa necesidad de pensar en dos o tres objetivos anuales que quiero cumplir, pero que con el tiempo se quedan en propósitos escritos en un papel al fondo de mi cajonera.

Cada año en enero cumplía la misma rutina sin conseguir que fuera efectiva en el tiempo. Hasta que descubrí la planificación consciente y apliqué la frase que tanto había oído “si quieres resultados distintos no hagas siempre lo mismo” (A. Einstein). Así que, cuando siento el síndrome del nuevo año me relajo y me dedico un tiempo para mí; para hacer balance, para reflexionar y establecer las bases del que será mi nuevo año de vida. Empezando por darle la importancia que tiene tu tiempo, tu bien más preciado y decir cómo invertirlo.


No esperemos más!! Pongámonos en marcha: “Reflexión del 2019 y proyección del 2020”


Empezaremos por buscar un lugar tranquilo donde te puedas relajar, que no tengas interrupciones y te conecte con tu ser interior. Ya estás ahí? Perfecto! Prepara papel y bolígrafo o el ordenador (como trabajes mejor), pon música relajante para activar las conexiones neuronales y, si te gusta, aceite esencial de limón o romero para potenciar la concentración. Parece una tontería pero cuidar el espacio de trabajo nos ayuda a la productividad.

ordenador naturalezajpg


Ahora sí, ya estamos listos, empezaremos por analizar el 2019

  • Piensa en los logros alcanzados en 2019 y escríbelos. Ahora los pasos seguidos para conseguirlos.
  • ¿Cuáles han sido los acontecimientos más relevantes vividos este año?
  • Damos paso a los aprendizajes. Anota los 3 aprendizajes más importantes del 2019.
  • ¿Qué agradeces al 2019?
  • Para completar el balance debemos reflexionar también por aquellos objetivos o logros que te marcaste y no se han conseguido. Anótalos y explícate porque motivos no se han cumplido, que hubieses necesitado para llegar a ellos.


Finalizamos esta reflexión con la Rueda de la Vida. Si no la has usado nunca te explico cómo hacerlo. La Rueda de la Vida representa todas las áreas de tu vida, en este caso durante el 2019. Se trata de indicar del 0 al 10 cómo de completa crees que tienes esa área durante el año a analizar. Marca cada punto y después únelos dibujando una línea. A continuación tienes una imagen con un ejemplo para que te guíes al elaborar la tuya y una vacía por si la quieres imprimir y hacerla en ella.

 

 Rueda de la vidajpg


Ejemplo rueda de la vidajpg


Una vez desgranado el año 2019 le toca el turno al 2020!!!


Vamos a pensar en el futuro, en qué año quieres tener, cuáles son tus retos, sueños, objetivos…

  • Anota que palabra resonará en tu 2020, aquello que engloba a dónde quieres llegar.
  • Finalizamos con la guinda del pastel. Establecer una planificación consciente de nuestro 2020. Para ello vuelve a la rueda de la vida y valora que áreas quieres mejorar. Con esa información definiremos los objetivos anuales. Concreta un aspecto a trabajar de cada área que has detectado, establece el tiempo que necesitas para lograrlo y marca cómo lo evaluarás al finalizar el año.    


Espero que te ayude a empezar el año con buen pie y crear las bases de todo aquello que estás a punto de conseguir. Tú puedes lograrlo, tenlo a mano y revísalo siempre que tus fuerzas flaqueen. Ya eres todo lo que quieres alcanzar, solamente debes visualizarlo y desarrollar paso a paso tu estrategia consciente.


Nos vemos en el siguiente post, un abrazo!